Los pedales del piano no son un accesorio decorativo bajo el teclado. Son la herramienta que permite alargar, atenuar o seleccionar el sonido de las notas, y sin ellos buena parte del repertorio clásico y moderno sonaría plano.
En esta guía explico para qué sirve cada pedal, cómo cambia su funcionamiento entre un piano vertical y uno de cola, y cómo empezar a usarlos con criterio.
¿Cuántos pedales tiene un piano?
Un piano moderno tiene normalmente tres pedales: uno a la derecha, uno a la izquierda y uno en el centro. Los pianos antiguos, anteriores a mediados del siglo XIX, solían tener solo dos. Algunos pianos verticales económicos también prescinden del pedal central o le dan una función distinta a la que tiene en un piano de cola.
Los tres pedales estándar son el derecho, de resonancia o sustain, el más usado con diferencia; el izquierdo, llamado una corda o pedal suave, para atenuar el volumen; y el central, sordina en la mayoría de verticales y sostenuto en la mayoría de pianos de cola. Los pianos digitales imitan estos tres pedales de forma electrónica, así que el efecto es una simulación del original, no siempre idéntico.
Función de los pedales del piano: qué hace cada uno
Cada uno de los tres pedales modifica el sonido de una forma distinta, y entender esa diferencia es el primer paso para usarlos con intención en vez de por costumbre.
| Pedal | Posición | Función principal |
|---|---|---|
| Resonancia (sustain) | Derecha | Levanta los apagadores de todas las cuerdas y prolonga el sonido |
| Una corda (suave) | Izquierda | Reduce el volumen y suaviza el timbre |
| Central | Centro | Sordina (vertical) o sostenuto (cola), función distinta según el tipo de piano |
Pedal derecho: resonancia o sustain
Es el pedal más citado cuando alguien pregunta para qué sirven los pedales del piano, y con razón: es el único imprescindible desde el primer día de estudio. Al pisarlo, se levantan los apagadores de todas las cuerdas, así que las notas siguen sonando aunque levantes los dedos de las teclas. Esto permite ligar acordes, crear efectos de resonancia y dar cuerpo a pasajes que de otro modo sonarían secos.
Funciona igual en un piano vertical y en uno de cola: el mecanismo levanta los apagadores en ambos casos, aunque la disposición interna de martillos y cuerdas sea distinta. Es también el pedal que aparece con más frecuencia en la notación musical, marcado como Ped. para pisar y el asterisco para soltar.
Pedal izquierdo: una corda o pedal suave
Este pedal reduce el volumen y cambia ligeramente el timbre, pero el mecanismo detrás de ese efecto no es el mismo en todos los pianos. Su nombre, una corda, viene del italiano «una cuerda», y hace referencia al mecanismo original de los pianos de cola.
En un piano de cola, al pisar este pedal el teclado completo se desplaza hacia un lado, de forma que los martillos golpean menos cuerdas de las que golpearían normalmente. En un piano vertical no hay ese desplazamiento lateral posible, así que el mecanismo acerca los martillos a las cuerdas, reduciendo el recorrido y por tanto la fuerza del golpe.
El resultado sonoro es parecido, un volumen más bajo y un timbre más suave, pero el camino mecánico para llegar ahí es distinto. Es el pedal menos usado de los tres y, en la práctica diaria, muchos pianistas principiantes tardan meses en incorporarlo.
Pedal central: el que más varía según el modelo
Si hay un pedal que genera confusión es este. No tiene una función universal: depende de si el piano es vertical o de cola, y también de la marca y el modelo concreto.
En la mayoría de pianos verticales modernos, el pedal central es una sordina: interpone una tira de fieltro entre los martillos y las cuerdas, reduciendo drásticamente el volumen para poder practicar sin molestar. En muchos pianos de cola, en cambio, el pedal central es el sostenuto, que mantiene sonando únicamente las notas que estabas tocando en el momento exacto de pisarlo, sin afectar a las que toques después.
Algunos pianos verticales tienen un pedal central que solo sostiene las notas graves, sin ser un verdadero sostenuto. Antes de dar por hecho qué hace el pedal central de tu piano, conviene comprobarlo, porque no todos los fabricantes siguen la misma convención.
Pedal de piano vertical: cómo funciona
En un piano vertical, los tres pedales trabajan sobre un mecanismo colocado en vertical, con las cuerdas dispuestas de arriba abajo en vez de en horizontal. Esto condiciona cómo se resuelve mecánicamente cada pedal.
El pedal derecho de resonancia funciona igual que en un piano de cola: levanta los apagadores de todas las cuerdas. El pedal izquierdo, en cambio, no puede desplazar el teclado lateralmente como en un piano de cola, así que logra el efecto de atenuación acercando los martillos a las cuerdas, lo que reduce la distancia de golpeo y, con ella, el volumen.
El pedal central es casi siempre una sordina en los verticales modernos. Al pisarlo, una franja de fieltro se coloca entre los martillos y las cuerdas, y el sonido se reduce muchísimo, lo suficiente para tocar en un piso sin molestar a los vecinos. Este pedal suele tener un mecanismo de bloqueo, para no tener que mantener el pie pisando todo el rato.
Hay verticales donde el pedal central sí es un sostenuto real, con el mismo comportamiento que en un piano de cola, aunque no es lo habitual.
Si quieres entender cómo encajan los pedales dentro del resto del mecanismo del piano, en Partes de un piano explicadas: conoce cómo funciona tu instrumento desglosamos cada componente por separado.
Pedal de piano de cola: cómo funciona
En un piano de cola, las cuerdas están dispuestas en horizontal y el mecanismo tiene más recorrido físico disponible, lo que permite soluciones distintas para cada pedal.
El pedal derecho de resonancia funciona igual que en el vertical: levanta los apagadores y prolonga el sonido de todas las cuerdas. La diferencia real está en los otros dos pedales.
El pedal izquierdo, una corda, aprovecha que el piano de cola permite desplazar todo el teclado hacia un lado. Al pisarlo, los martillos dejan de golpear el conjunto completo de cuerdas de cada nota y solo alcanzan una parte, lo que reduce el volumen y cambia también el timbre, no solo la intensidad. Es un matiz que un piano vertical no puede replicar de la misma forma mecánica, aunque el resultado auditivo sea parecido.
El pedal central, en la mayoría de pianos de cola modernos, es el sostenuto. Mantiene sonando exclusivamente las notas que estabas tocando en el instante de pisarlo, sin que se vean afectadas por las que toques después con el pedal ya pisado. Esto permite, por ejemplo, sostener una nota grave mientras tocas una melodía por encima sin que se mezcle todo con el pedal de resonancia.
El sostenuto es una incorporación relativamente reciente en la historia del piano, y no todos los pianos de cola lo incluyen, sobre todo los modelos más antiguos o económicos.
Si te interesa profundizar en cómo cambia todo el instrumento entre ambos formatos, tienes más detalle en ¿Qué diferencia hay entre un piano de cola y un piano vertical?
Diferencia entre pedales de piano de cola y vertical
Esta es la pregunta que más confunde a quien empieza, porque el nombre del pedal es el mismo pero el mecanismo detrás no lo es, sobre todo en el pedal central.
| Pedal | Piano de cola | Piano vertical |
|---|---|---|
| Derecho (resonancia) | Levanta los apagadores de todas las cuerdas | Levanta los apagadores de todas las cuerdas |
| Izquierdo (una corda) | Desplaza el teclado, reduce cuerdas golpeadas por nota | Acerca los martillos a las cuerdas, reduce la fuerza de golpeo |
| Central | Normalmente sostenuto: sostiene solo las notas pisadas en ese instante | Normalmente sordina: interpone fieltro y reduce mucho el volumen |
La diferencia más importante para quien está eligiendo o aprendiendo a tocar es esta: en el piano de cola el pedal central suele dar un recurso expresivo, el sostenuto, mientras que en el vertical suele ser un recurso práctico para no molestar, la sordina. No son intercambiables ni buscan lo mismo.
Esto tiene implicaciones reales al estudiar partituras. Si una pieza pide un uso preciso del pedal sostenuto y tu piano vertical solo tiene sordina en el centro, simplemente no vas a poder reproducir ese efecto tal cual está escrito, y tendrás que adaptarlo con el pedal derecho.
Para entender mejor qué tipo de piano se ajusta a lo que buscas tocar, puedes revisar Tipos de piano: cómo elegir entre cola, vertical y digital.
Cómo usar los pedales del piano correctamente
Saber qué hace cada pedal es el primer paso, pero usarlos bien es una cuestión de técnica que se entrena con el tiempo, no de intuición.
Postura del pie y técnica básica
Los pedales se accionan con la parte delantera del pie, sin levantar el talón del suelo. Esto da control y evita movimientos bruscos que generen ruido mecánico al pisar. El pie derecho suele encargarse del pedal de resonancia y, cuando existe, también del central. El pie izquierdo queda para el pedal suave.
Una técnica habitual con el pedal de resonancia es el pedal a contratiempo o legato: se pisa justo después de tocar la nota o el acorde, no a la vez, para no mezclar el sonido anterior con el nuevo. Es la técnica que marca la diferencia entre un pedaleo limpio y uno que satura el sonido.
Errores comunes al usar los pedales
El error más frecuente es pisar el pedal de resonancia todo el rato sin soltarlo, lo que mezcla armonías que deberían sonar por separado y genera un efecto de sonido embarrado. Otro error habitual es ignorar el pedal izquierdo por completo durante años, cuando en realidad aporta un matiz de color que muchas piezas piden de forma explícita.
También es común confundir el pedal central de un piano vertical con el de uno de cola y esperar que haga lo mismo, cuando ya hemos visto que su función suele ser distinta.
Si quieres trabajar la coordinación entre manos y pies de forma progresiva, en Cómo mejorar tu técnica de piano: ejercicios y prácticas recomendadas tienes ejercicios concretos, y en Errores comunes al tocar el piano y cómo corregirlos revisamos otros fallos típicos más allá del pedaleo.
Un poco de historia: cuándo se añadieron los pedales al piano
Los pedales no llegaron todos a la vez ni en el mismo momento del desarrollo del piano. El pedal de resonancia y el una corda existen desde los primeros pianos con mecanismo moderno, pero el pedal sostenuto tardó más de un siglo en aparecer.
«El empleo correcto del pedal sigue siendo un estudio para toda la vida.» Frédéric Chopin, según el testimonio de su alumna Friederike Müller (recogido por F. Niecks, 1888)
Esta frase no procede de una carta ni de una partitura autógrafa de Chopin, sino del testimonio de una de sus alumnas predilectas, publicado casi cuarenta años después de su muerte. Aun así, resume bien algo que cualquier profesor confirma hoy: dominar el pedal de resonancia con matiz no es una cuestión de semanas, es un trabajo que se refina durante años de estudio.
Si te interesa el recorrido completo del instrumento, no solo de los pedales, tienes más contexto en Glosario del piano: 100 términos explicados.
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La mejor forma de entender la diferencia entre un pedal sordina y uno sostenuto es sentarse delante de un vertical y de un cola y probarlos con la misma pieza. En nuestro showroom puedes hacerlo con calma, sin prisa y con asesoramiento técnico.
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